lunes, 5 de noviembre de 2012

SUSPIROS


 


Provocaste mis letras y obediente te escribí,
una vez más en tu encanto pleno me perdí,
y en versos que no rimaban, pero sinceros,
te dibujaba nubecitas, estrellas y aguaceros.

Me regalaste besitos tan embriagantes,
como un vino de la cosecha más buena,
y te cuento fue un placer volverse loco,
víctima total de esa mezcla tan chilena.

Por ese dulce crimen tan perfecto, te juzgué,
culpándote por ser ella, con la que yo soñé,
te sentencié a una perpetua en este corazón,
y aceptaste gustosa, pero con esta condición.

Cuatro tiernas muestras de amor al día,
una correspondiente con cada comida,
lluvia inspirante, para de aquello escribir,
y una nube blanca suavecita para dormir.

¿Como podría yo, negarte algo prisionera?
Si aunque lejana llenas esta celda vacía.
¿Como explicarte de alguna otra manera?
Que sin tus suspiros se ahoga mi alegría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario