Esperé
sobrio tu brillo, así como de sol,
y cada noche te soñaba, desde aquella,
en que la luna perdió ante ti, por bella,
nunca imaginé serías eclipses y alcohol.
Fuiste mi princesa de cuento de verdad,
ganaste el oro y todo mi cielo de a poco,
resucitaste un corazón y lo volviste loco,
solo para saciar, esa maldita curiosidad.
De saber que igual que al tuyo, algún día,
tú quizá podrías, uno también destrozar,
conociendo tu intención, te quiero contar,
que él no ha muerto, pero está en agonía.
Y con voz débil, pero amante y sincera,
aunque roto, te desea lo mejor princesa,
que seas siempre cazadora, no la presa,
y nunca te hagan sufrir, de esta manera.
y cada noche te soñaba, desde aquella,
en que la luna perdió ante ti, por bella,
nunca imaginé serías eclipses y alcohol.
Fuiste mi princesa de cuento de verdad,
ganaste el oro y todo mi cielo de a poco,
resucitaste un corazón y lo volviste loco,
solo para saciar, esa maldita curiosidad.
De saber que igual que al tuyo, algún día,
tú quizá podrías, uno también destrozar,
conociendo tu intención, te quiero contar,
que él no ha muerto, pero está en agonía.
Y con voz débil, pero amante y sincera,
aunque roto, te desea lo mejor princesa,
que seas siempre cazadora, no la presa,
y nunca te hagan sufrir, de esta manera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario