Quise escribir un gran poema de amor
y dedicárselo a alguien que se merezca,
aunque por más ambiguo que parezca,
mi alma ilusionada sólo habla de dolor.
Duele saber que no me sientes y mientes,
duele el corazón cuando no te arrepientes
de ese engañar eterno y continúas en ello,
pintando negro, algo que debió ser bello.
Pero esta es mi vida y que más me da,
se que algún día o noche esto terminará;
Serás y seré quien debimos, los dos ser,
juntos separados lograremos envejecer.
Ese es el gran idilio de este amor eterno,
una mentira disfrazada de esas caricias,
que finges y a veces bautizas de delicias,
cuando no son más que nuestro infierno.
Te amo, no sé si te amo, pero lo digo,
y a hacerlo de vuelta, yo no te obligo;
Nunca me gustó tanto esto de mentir,
pero vida hay una, y tengo que vivir.
y dedicárselo a alguien que se merezca,
aunque por más ambiguo que parezca,
mi alma ilusionada sólo habla de dolor.
Duele saber que no me sientes y mientes,
duele el corazón cuando no te arrepientes
de ese engañar eterno y continúas en ello,
pintando negro, algo que debió ser bello.
Pero esta es mi vida y que más me da,
se que algún día o noche esto terminará;
Serás y seré quien debimos, los dos ser,
juntos separados lograremos envejecer.
Ese es el gran idilio de este amor eterno,
una mentira disfrazada de esas caricias,
que finges y a veces bautizas de delicias,
cuando no son más que nuestro infierno.
Te amo, no sé si te amo, pero lo digo,
y a hacerlo de vuelta, yo no te obligo;
Nunca me gustó tanto esto de mentir,
pero vida hay una, y tengo que vivir.

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