lunes, 5 de noviembre de 2012

LLUVIA DE MAYO





Contemplo desde mi ventana a la calle mojada,
veo muchas personas que corren tan apuradas,
un perro callejero al que no le molesta en nada,
y a una joven pareja que camina muy abrazada.


Los carros salpican, los niños juegan en charcos,
grandes ingenieros, hacen de papel, sus barcos,
pero ya nada tiene un especial sentido para mí,
pues ya te has ido y me he quedado solo sin ti.


El frío consecuente, ahora si llega hasta el alma,
es que no tengo tu voz para brindarme la calma.
Las nubes ya sólo son grises manchas a lo lejos,
sin ver la luz que tu pelo les donaba en reflejos.


El típico sonar de las gotas se siente ahora triste,
sin el eco tan melódico de las risas que les diste.
Pero aún así te has ido, sólo me queda recordar,
el aire cálido de tu presencia, que podía respirar.


Dibujo tus fugaces besos, tus palabras eternas,
y mis manos inertes sin darte una caricia tierna.
Logrando un cuadro triple y sin química alguna,
como noche estrellada y vacía, ausente de luna.


Sólo me anima la esperanza de que en otra tarde,
tú vuelvas conmigo y esta ausencia no alargues.
Que vacíes mi nublada soledad, el frío, los rayos,
y vuelvas a llenar de magia esta lluvia de Mayo.

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