martes, 11 de diciembre de 2012

SI YO, TÚ





Autor: Txus Di Fellatio
Sugerido por: Evelyn

Si yo... tú. 
Si caes... yo contigo 
y nos levantaremos juntos 
en esto unidos. 

Si me pierdo... encuéntrame. 
Si te pierdes... yo contigo 
y juntos leeremos en las estrellas 
cual es nuestro camino. 
Y si no existe... lo inventaremos. 

Si la distancia es el olvido 
haré puentes con tus abrazos 
pues lo que tú y yo hemos vivido 
no son cadenas… 
ni siquiera lazos: 
es el sueño de cualquier amigo 
es pintar un te quiero a trazos 
y secarlo en nuestro regazo. 

Si yo...tú. 
Si dudo, me empujas 
Si dudas, te entiendo 
Si callo, escucha mi mirada 
Si callas, leeré tus gestos. 

Si me necesitas... silba 
y construiré una escalera 
hecha de tus últimos besos, 
para robar a la luna una estrella 
y ponerla en tu mesilla 
para que te de luz. 

Si yo... tú. 
Si tú... yo también. 
Si lloro, ríeme. 
Si ríes, llorare 
pues somos el equilibrio, 
dos mitades que forman un sueño. 

Si yo... tú. 
Si tú... conmigo. 
Y si te arrodillas 
haré que el mundo sea más bajo, 
a tu medida, 
pues a veces para seguir creciendo 
hay que agacharse. 

Si me dejas, mantendré viva la llama 
hasta que regreses, 
y sin preguntas, seguiremos caminando. 
Y sin condiciones te seguiré perdonando. 
Si te duermes, seguiremos soñando, 
que el tiempo no ha pasado 
que el reloj se ha parado. 

Y si alguna vez la risa 
se te vuelve dura, 
se te secan las lágrimas 
y la ternura, 
estaré a tu lado, 
pues siempre te he querido, 
pues siempre te he cuidado. 

Pero jamás te cures de quererme, 
pues el amor es como Don Quijote: 
solo recobra la cordura 
para morir. 
Quiéreme en mi locura, 
pues mi camisa de fuerza eres tú, 
y eso me calma, 
y eso me cura… 

Si yo... tú. 
Si tú, yo. 
Sin ti, nada.

Sin mí, si quieres... prueba.


ALGÚN DÍA





Autor: Dario Jaramillo
Sugerido por: Evelyn

Algún día te escribiré un poema que no 
mencione el aire ni la noche; 
un poema que omita los nombres de las flores, 
que no tenga jazmines o magnolias.

Algún día te escribiré un poema sin pájaros, 
sin fuentes, un poema que eluda el mar 
y que no mire a las estrellas.

Algún día te escribiré un poema que se limite 
a pasar los dedos por tu piel 
y que convierta en palabras tu mirada. 
Sin comparaciones, sin metáforas. 

Algún día escribiré un poema que huela a ti, 
un poema con el ritmo de tus pulsaciones, 
con la intensidad estrujada de tu abrazo. 

Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.


¿EXISTES? ¿NO EXISTES?





Autor: Dámaso Alonso
Sugerido por: Evelyn

I

¿Estás? ¿No estás? Lo ignoro; sí, lo ignoro.
Que estés, yo lo deseo intensamente.
Yo lo pido, lo rezo. ¿A quién? No sé
¿A quién? ¿a quién? Problema es infinito.

¿A ti? ¿Pues cómo, si no sé si existes?
Te estoy amando, sin poder saberlo.
Simple, te estoy rezando; y sólo flota
en mi mente un enorme «Nada» absurdo.

Si es que tú no eres, ¿qué podrás decirme?
¡Ah!, me toca ignorar, no hay día claro;
la pregunta se hereda, noche a noche:
mi sueño es desear, buscar sin nada.

Me lo rezo a mi mismo: busco, busco.
Vana ilusión buscar tu gran belleza.
Siempre necio creer en mi cerebro:
no me llega más dato que la duda.

¿Quizá tú eres visible? ¿O quizá sólo
serás visible, a inmensidad soberbia?
¿Serás quizá materia al infinito,
de cósmica sustancia difundida?

¿Hallaré tu existir si intento, atónito,
encontrarte a mi ver, o en lejanía?
La mayor amplitud, cual ser inmenso,
buscaré donde el mundo me responda.

II

¿Pedir sólo lo inmenso conocido?
¿Pedir o preguntar al Universo?
No al universo de la tierra nuestra,
bajo, insensible, monstruoso, duro;

sí al Universo enorme, ya sin límites,
con planetas, los astros, las galaxias:
tal un dios material, flotando luces
en billones de años, sin fronteras.

Allí hay humanidades infinitas;
las llamo tal, mas son de extrañas formas:
nada igual a los hombres de esta tierra,
que aquí lloramos nuestra vida inmunda.

¡Extremado universo, inmenso, hermoso!
Con eterna amplitud, materias cósmicas,
avanzan infinitas las galaxias,
nebulosas: son gas, sólidas, líquidas.

III

Inmensidad, cierto es.
Mas yo no quiero
inmensidad-materia; otra es la mía,
inmateria que exista ( ¡ay, si no existe! ),
eterna, de omnisciencia, omnipotente.

No material, ¿pues que? Te llamo espíritu
( porque en mi vida espíritu es lo sumo ).
Yo ignoro si es que existes; y si espíritu.
Yo, sin saber, te adoro, te deseo.

esto es máximo amor; mi amor te inunda;
el alma se me irradia en adorarte;
mi vida es tuya sólo ( ¿ya no dudo? ).
Amor, no sé si existes. Tuyo, te amo.


EN LA SOMBRA





Autor: Dámaso Alonso
Sugerido por: Evelyn

Sí: tú me buscas.

A veces en la noche yo te siento a mi lado,
que me acechas,
que me quieres palpar,
y el alma se me agita con el terror y el sueño,
como una cabritilla, amarrada a una estaca,
que ha sentido la onda sigilosa del tigre
y el fallido zarpazo que no incendió la carne,
que se extinguió en el aire oscuro.

Sí: tú me buscas.

Tú me oteas, escucho tu jadear caliente,
tu revolver de bestia que se hiere en los troncos,
siento en la sombra
tu inmensa mole blanca, sin ojos, que voltea
igual que un iceberg que sin rumor se invierte en el
agua salobre.

Sí: me buscas.
Torpemente, furiosamente lleno de amor me buscas.

No me digas que no. No, no me digas
que soy náufrago solo
como esos que de súbito han visto las tinieblas
rasgadas por la brasa de luz de un gran navío,
y el corazón les puja de gozo y de esperanza.
Pero el resuello enorme
pasó, rozó lentísimo, y se alejó en la noche,
indiferente y sordo.

Dime, di que me buscas.
Tengo miedo de ser náufrago solitario,
miedo de que me ignores
como al náufrago ignoran los vientos que le baten,
las nebulosas últimas, que, sin ver, le contemplan.


POEMA 15




Autor: Pablo Neruda
Sugerido por: Evelyn


Me gustas cuando callas porque estás como ausente, 
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. 
Parece que los ojos se te hubieran volado 
y parece que un beso te cerrara la boca. 

Como todas las cosas están llenas de mi alma 
emerges de las cosas, llena del alma mía. 
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, 
y te pareces a la palabra melancolía. 

Me gustas cuando callas y estás como distante. 
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. 
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: 
Déjame que me calle con el silencio tuyo. 
 
Déjame que te hable también con tu silencio 
claro como una lámpara, simple como un anillo. 
Eres como la noche, callada y constelada. 
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente. 
Distante y dolorosa como si hubieras muerto. 
Una palabra entonces, una sonrisa bastan. 
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


TÁCTICA Y ESTRATEGIA





Autor: Mario Benedetti
Sugerido por: Evelyn




Mi táctica es mirarte 

aprender como sos 
quererte como sos 

Mi táctica es hablarte 
y escucharte 
construir con palabras 
un puente indestructible 

Mi táctica es 
quedarme en tu recuerdo 
no sé cómo ni sé 
con qué pretexto 
pero quedarme en vos 

Mi táctica es 
ser franco 
y saber que sos franca 
y que no nos vendamos simulacros 
para que entre los dos 
no haya telón 
ni abismos 

Mi estrategia es en cambio 
más profunda y más simple. 

Mi estrategia es 
que un día cualquiera 
no sé cómo 
ni sé con qué pretexto 
por fin me necesites.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

CORAZÓN CORAZA




Autor: Mario Benedetti
Sugerido por: Evelyn

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.


ROSTRO DE VOS



 
Autor: Mario Benedetti
Sugerido por: Evelyn

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.


ESTO ES TODO LO QUE DESEO PARA TI




Autor: Anónimo
Sugerido por: Buho


Felicidad: Muy dentro de tí.

Serenidad: En cada amanecer.

Exito: En cada faceta de tu vida.

Amigos: Muy cercanos y pendientes de tí.

Amor: Que siempre fluya de tu interior.

Conocimiento: De la gracia y el amor de Dios.

Recuerdos especiales: De todo el ayer.

Un brillante hoy: Con mucho por lo cual agradecer.

Un camino: Que te lleve a un hermoso mañana.

Sueños: Para que se conviertan en realidad.

Y gratitud: Por todas las maravillosas cosas a tu alrededor.

martes, 4 de diciembre de 2012

USTED



Autor: 
F4ntasm4
Sugerido por: F4ntasm4


¿Cómo le ha ido, que es de su vida?
¿Tiene a quien amar, se enamoró?
Tantas preguntas tuyas y sólo yo
Puedo pensar en tu despedida

¿Usted me ha extrañado, ha sido así?
¿Es tan feliz, como lo fue conmigo?
Sigo pensando en el castigo
Que fue vivir solo y sin ti

¿Qué loco encontrarnos, no le parece?
¿Quiere tomar talvez, un café?
Y yo no entiendo como logré
Callar un amor que aún no perece

¿Porqué no dice nada, se molestó?
Se ve triste, ¿Soy la culpable?
Labios con frases tan amables
Para un corazón que ayer mató 

Un beso corto, un adiós de encanto
Otro momento que veneraré
Después de haberme amado tanto
¿Cómo tú puedes, decirme… usted?

SENTIR




Autor: Anonimo
Sugerido por: Buho

Sentir que tu mano es mi caricia, 
sentir que tu sueño es mi deseo, 
sentir que tu mirada es mi descanso, 
sentir que tu nombre es mi canción, 
sentir que tu boca es mi refugio, 
sentir que tu alma es mi regalo. 
Sentir que existes... 
sentir que vivo para amarte.

DESENCUENTRO




Autor: MOR3NA
Sugerido por: MOR3NA



He recorrido largas horas.. 
buscándote entre uno y mil rostros..
no estas!...

Ese palpitar del corazón a millón... Ya no esta.. Se ha ido.

Es que no eres tu.. son esos uno y mil rostros vacíos. no estas!
pero como he de encontrarte amor mio??..
Germinaste en mi . sin memorias sin recuerdos compartidos.

Te creaste de la nada .. 
entre risa y carcajada.. entre llantos y recuerdos
entre el dolor de la traición y las ansias de olvidar.

Irónica agonía .. hallarte en todas partes sin hallarte
que los uno y mil rostros que me han visto 
te hayan visto a ti también..

Que no estés!! y que tanta sea la osadía el que habites en mi mas que cualquier otro ser jamas..

Es que te siento... 
Es que hasta las entrañas se estremecen al oír tu silencio.

He recorrido largas horas... buscándote entre uno y mil rostros.. entre las almas.. entre los cuerpos.. y no estas!!

He errado .. quisiera tenerte.. escuchar mas allá del silencio .. pero para que ??... no debo buscarte ..

Mas lo he logrado ... te he encontrado solo que fue un desencuentro de dos almas solitarias perdidas 
entre uno y mil rostros.. que aman a quien no ESTA!..

tu eres yo.. y yo soy tu!!!

Ironía...

SÚPLICA





Autor: Maria Clara Gonzales
Sugerido por: Buho

Por hoy 
dame la mano 
para engañarme 

Dame tu cuerpo 
para saciar mi sed 

Por hoy 
sólo por hoy 
enséñame a mentir 
como te mientes 
cuando repites 

que únicamente el vuelo 
de un ave migratoria 
te une a mí

AMO, AMAS




Autor: Ruben Dario
Sugerido por: Evelyn


Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
El ser y con la tierra y con el cielo,
Con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
Amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
Nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
Amar la inmensidad que es de amor encendida
¡Y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

ESPERO CURARME DE TI



Autor: Jaime Sabines
Sugerido por: Evelyn


Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se puede reunir todas las palabras de amor
Que se han pronunciado sobre la tierra y
Se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio. Porque las mejores palabras de amor
Están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral
Y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero
Cuando digo: "qué calor hace", "dame agua",
"¿Sabes manejar?", "se hizo de noche"
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías,
Te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero").

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras:
Guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.
No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana
Para entender las cosas. Porque esto es muy parecido
A estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

HE AQUÍ QUE TU ESTÁS SOLA Y YO ESTOY SOLO





Autor: Jaime Sabines
Sugerido por: Evelyn


He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo.
Haces cosas diariamente y piensas
Y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
Y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
Somos, y una locura celular nos recorre
Y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
Se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
Muriendo es nuestra muerte.

Yo no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
Quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
Una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
Te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
A siembra, a flor, hueles a amor, y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
Y giras y eres y miras incansable
Y toda tú me suenas
dentro del corazón como mi sangre.

Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
Y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
En estos brazos simples y cansados,
Me faltarás, amor, nos faltaremos.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

ALMA DESNUDA



    Autor: Alfonsina Storni
    Sugerido por: Evelyn

    Soy un alma desnuda en estos versos,
    Alma desnuda que angustiada y sola
    Va dejando sus pétalos dispersos.

    Alma que puede ser una amapola,
    Que puede ser un lirio, una violeta,
    Un peñasco, una selva y una ola.

    Alma que como el viento vaga inquieta
    Y ruge cuando está sobre los mares,
    Y duerme dulcemente en una grieta.

    Alma que adora sobre sus altares,
    Dioses que no se bajan a cegarla;
    Alma que no conoce valladares.

    Alma que fuera fácil dominarla
    Con sólo un corazón que se partiera
    Para en su sangre cálida regarla.

    Alma que cuando está en la primavera
    Dice al inviemo que demora: vuelve,
    Caiga tu nieve sobre la pradera.

    Alma que cuando nieva se disuelve
    En tristezas, clamando por las rosas
    Con que la primavera nos envuelve.

    Alma que a ratos suelta mariposas
    A campo abierto, sin fijar distancia,
    Y les dice "libad sobre las cosas".

    Alma que ha de morir de una fragancia,
    De un suspiro, de un verso en que se ruega,
    Sin perder, a poderlo, su elegancia.

    Alma que nada sabe y todo niega
    Y negando lo bueno el bien propicia
    Porque es negando como más se entrega,

    Alma que suele haber como delicia
    Palpar las almas, despreciar la huella,
    Y sentir en la mano una caricia.

    Alma que siempre disconforme de ella,
    Como los vientos vaga, corre y gira;
    Alma que sangra y sin cesar delira
    Por ser el buque en marcha de la estrella.

SILENCIO

Autor: Roch
Sugerido por: Roch

El sencillo detalle que hipnotiza los oídos,
se apodera con cautela y absurda eufonía
de las sienes abrazadas al replay de un día,
que añora perfumes poco a poco diluidos.

Al desatarse el fuerte nudo en la garganta,
un kamelos es reemplazado por alambres de púa;
en la elocuente tormenta convertida en garúa,
para invertir los motivos que ahora implanta.

Se digiere la impotencia con una copa de calma;
dulce a simple gusto, agria-amarga en las entrañas...
La idea floreciente se sacude y desempaña,
cayendo en pequeños cristales que deshojan el alma.

Y la satisfacción es timada en inconsciente pena,
por dos brillantes ébanos, de luces embriagadoras;
con brillos de bondades oropeladas, estimuladoras...
Del lamento transformado en víctima que se enajena.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

RIMA 24



Autor: Gustavo Adolfo Becquer
Sugerido por: F4NTASM4


Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan, y al besarse
forman una sola llama.

Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.

Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.

Dos jirones de vapor
que del lago se levantan,
y al reunirse en el cielo
forman una nube blanca.

Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden,
eso son nuestras dos almas.

CARTA A USTED




Autor: José Ángel Buesa
Sugerido por: F4NTASM4


Señora, según dicen ya tiene usted otro amante.
Lástima que la prisa nunca sea elegante.
Yo sé que no es frecuente que una mujer hermosa,
se resigne a ser viuda, sin haber sido esposa.

Y me parece injusto discutirle el derecho
de compartir sus penas sus goces y su lecho
pero el amor señora cuando llega el olvido
también tiene el derecho de un final distinguido.

Perdón... Si es que la hiere mi reproche... Perdón
aunque sé que la herida no es en el corazón
Y para perdonarme... Piense si hay más despecho
que en lo que yo le digo, que en lo que usted ha hecho.

Pues sepa que una dama con la espalda desnuda
sin luto en una fiesta, puede ser una viuda.
Pero no como tantas de un difunto señor
sino para ella sola, viuda de un gran amor.

Y nuestro amor recuerdo, fue un amor diferente
al menos al principio, ya no, naturalmente.

Usted será el crepúsculo a la orilla del mar,
que según quien lo mire será hermoso o vulgar.
Usted será la flor que según quien la corta,
es algo que no muere o algo que no importa.

O acaso cierta noche de amor y de locura
yo vivía un ensueño y... y usted una aventura.
Si... usted juró cien veces ser para siempre mía
yo besaba sus labios pero no lo creía.

Usted sabe y perdóneme que en ese juramento
influye demasiado la dirección del viento.
Por eso no me extraña que ya tenga otro amante
a quien quizás le jure lo mismo en este instante.

Y como usted señora ya aprendió a ser infiel
a mí así de repente me da pena por él.

Sí es cierto... alguna noche su puerta estuvo abierta
y yo en otra ventana me olvidé de su puerta
O una tarde de lluvia se iluminó mi vida
mirándome en los ojos de una desconocida.

Y también es posible que mi amor indolente
desdeñara su vaso bebiendo en la corriente.
Sin embargo señora... Yo con sed o sin sed
nunca pensaba en otra... si la besaba a usted.

Perdóneme de nuevo si le digo estas cosas
pero ni los rosales dan solamente rosas.
Y no digo estas cosas por usted ni por mí
sino por... por los amores que terminan así.

Pero vea señora... que diferencia había
entre usted que lloraba... y yo que sonreía.
Pues nuestro amor concluye con finales diversos
usted besando a otro... Yo escribiendo estos versos.